Pero no solamente están adoptándose estas medidas de seguridad, muchas de las áreas residenciales están solicitando la contratación de vigilancia privada para tratar de atajar la situación que padecen.
El secretario general de la Asociación Patronal Valenciana de Seguridad y Servicios (APVSS), José Luis Roberto, aseguró que en el último año se ha producido un importante aumento del número de peticiones para contratar vigilancia privada. La cifra más destacada se produce en Alicante, donde en este periodo “se ha producido un incremento de entre el 40 y el 50%”, manifestó.
En la Comunitat las peticiones crecen entre un 15 y un 20%, “aunque desde hace unos años y debido a los murcigleros las peticiones ya se incrementaron bastante, en 2002 prácticamente no había nadie que buscara la seguridad privada”.
Eso sí, según Roberto solamente cristalizan el 10% de estas peticiones “puesto que para que la contratación pueda llevarse a cabo es necesario un permiso de la Delegación de Gobierno y el cumplimiento de una serie de requisitos que no tienen todas la urbanizaciones”.
El secretario general de APVSS explicó que también durante el último año se han incrementado en un 30% las peticiones de áreas residenciales que quieren “ampliar los servicios de vigilancia privada que ya disponen”.
Pero no solamente están incrementándose las peticiones para contratar vigilancia privada, la instalación de alarmas también ha crecido notablemente. Una de las empresas más fuertes del sector, Securitas Direct, ha aumentado en casi un 19% su número de clientes en la Comunitat en el periodo que va de abril del pasado año a ese mismo mes de 2008.
Más alarmas en Alicante
Según manifestaron fuentes de la compañía, el 45% de estas alarmas están instaladas en Alicante, un 44% en la provincia de Valencia y el resto en el área de Castellón. Además, la zona alicantina también lidera la proporción de sistemas de seguridad por persona con uno por cada 27 habitantes. Los ladrones están cada vez más organizados y, por lo tanto, los sistemas de seguridad tienen también que ser mejores. Así se ve desde Securitas Direct, que ya está instalando en algunas áreas residenciales una alarma novedosa que, además de disponer de sensores de movimiento lleva también videodetectores.
Desde la empresa explicaron que este sistema implica que en cuanto se activa la alarma hay cámaras de vídeo que inmediatamente empiezan a captar y grabar cualquier movimiento, tanto para áreas exteriores como interiores.
Una de las áreas residenciales más castigada por los robos es la de Chiva. El encargado de la seguridad de la zona de Calicanto, Julio Sampedro, aseguró que algunas viviendas, cada vez más, “están colocando alarmas perimetrales con sensores de movimiento”. Se trata de instrumentos que detectan cualquier desplazamiento que se produzca a una determinada distancia de la casa, haciendo saltar la señal de aviso.
Además, desde hace varios meses la urbanización Cumbres de Calicanto cuenta con vigilancia privada durante 15 horas al día. “Esto ha hecho que baje un poco el número de robos, aunque se siguen produciendo”, señaló Sampedro, quien añadió que ya ha habido casos “en que han encañonado a un vigilante”. En esta área residencial “la gente está bastante nerviosa y con miedo”, según dijo el encargado de la seguridad, quien también afirmó que la vigilancia de la urbanización es más fácil que en otras áreas “puesto que sólo tiene tres entradas”.
Vigilancia complicada
Sin embargo, en la parte baja, conocida como Santo Domingo, “hay muchas más entradas y salidas y la vigilancia es más complicada”, señaló. De hecho, añadió que al ser “un laberinto de calles ha habido más robos e incluso estos se han producido en algunas obras de las que se han llevado numerosos materiales”.
La urbanización de Sierra Perenchiza de Chiva también está sufriendo los robos en chalés, aunque estos parecen haber remitido ligeramente, según señaló el encargado de mantenimiento del área residencial, José Manuel Rodicio. Este vecino afirmó que los propietarios de los chalés están estudiando seriamente la posibilidad de contratar vigilancia privada para atajar totalmente la situación. “Tuvimos una reunión y se decidió esperar a ver qué pasaba, vamos a esperar”, explicó.
La situación llegó a ser tan delicada que los vecinos, aún hoy y pese a este ligero descenso de los asaltos, “estamos alerta y notificamos a la policía y a la Guardia Civil las matrículas de cualquier furgoneta o coche que vemos por la urbanización y no sabemos a quien pertenece”, matizó Rodicio.
Incluso el propio encargado del mantenimiento de esta y otras urbanizaciones del término de Chiva argumentó que, con la excusa de comprobar las instalaciones, “hacía patrullas nocturnas para ver si detectaba alguna furgoneta extraña que pudiera ser sospechosa”.